Una condición que no era visible en el mantenimiento habitual
La red contra incendios (RCI) de unas bodegas de almacenamiento venía operando bajo un esquema de mantenimiento preventivo convencional. Sin embargo, había una condición específica que no estaba siendo intervenida: el contacto directo entre el metal de la tubería y el metal de los apoyos.
- Girar la tubería
- Desarmar tramos
- Aumentar tiempos y complejidad del mantenimiento
Por esta razón, se mantenía fuera del alcance habitual, aunque estaba presente en toda la instalación.
El desgaste silencioso en los puntos de contacto
Con el tiempo, en esos puntos de contacto comenzó a formarse corrosión. No era evidente en inspecciones generales, pero sí constante.
- La corrosión avanzó de forma localizada
- Se debilitó el espesor del tubo
- Se generó una condición de riesgo estructural en la red
Cuando el problema dejó de ser menor
Finalmente, la presión interna del sistema generó una fuga en uno de los puntos afectados.
Esto cambió completamente la lectura del problema: lo que no se consideraba crítico dentro del mantenimiento, terminó afectando la integridad de la red.

